La discriminación horaria es un tipo de tarificación del suministro eléctrico que te permite disfrutar de diferentes precios de luz dependiendo de la hora del día en la que hagas uso de la energía. Este tipo de tarifas están pensadas para todos que realizan un consumo eléctrico muy específico durante las horas nocturnas (las más económicas) y las primeras de la mañana. Es sin duda una muy buena forma de ahorrar cambiando pequeños hábitos de nuestro consumo habitual.

 

Existen distintas tarifas con discriminación horaria, la más común, es la de dos periodos; punta y valle. En estos periodos se establece precios distintos por kilovatio hora (kWh) consumido. El horario de los periodos punta y valle depende del periodo estacional, por lo que éste varía en función de si es verano o invierno.

 

 

El horario de invierno se aplica desde el último domingo de octubre (día en el que se cambia la hora en el territorio peninsular) y el horario de verano comienza a aplicarse desde el último domingo de marzo (día en el que también se produce el cambio horario).

 

Por otro lado, existe también la discriminación horaria en tres periodos; Punta, valle y supervalle) que establece tres precios, siendo los más económicos el de las horas valle y supervalle.

 

    

 

La discriminación horaria en tres periodos divide las 24 horas del día en tres, donde el precio de la luz es más económico en las horas supervalle. Este tipo de tarifas están pensadas para aquellos usuarios que por ejemplo cuenten con un vehículo eléctrico y dispongan de un punto de recarga en su inmueble.