La Navidad es para encender luces, alargar sobremesas y pasar más tiempo en casa.
Pero también es la época del año en la que vuelve una preocupación muy concreta:
¿Consumen mucho las luces de Navidad?
¿Me va a subir la factura de la luz?
Durante años se ha repetido la idea de que las luces navideñas disparan el consumo.
La realidad hoy es bastante distinta… y entenderla da mucho gustito.
Mito 1: las luces de Navidad consumen muchísimo
Es uno de los grandes clásicos.
Y tiene parte de verdad… pero solo si hablamos de hace muchos años.
Antes, las luces incandescentes sí tenían un consumo elevado y poco eficiente.
Hoy, la mayoría de luces navideñas que encontramos en casas, calles y comercios son LED.
Y eso cambia (mucho) las reglas del juego.
La realidad: casi todas las luces son LED (y eso se nota)
Las luces LED consumen entre un 80 % y un 90 % menos que las antiguas.
Eso significa que puedes:
-
Tenerlas encendidas más horas
-
Disfrutar del ambiente sin pensar en el contador
-
Notar un impacto mínimo en la factura
De hecho, el consumo de unas luces LED navideñas suele ser comparable al de una bombilla convencional.
Entonces… ¿qué es lo que más consume en Navidad?
Si notas que el consumo sube en diciembre, casi nunca es por las luces.
Lo que realmente suele pesar más es:
🍽️ La cocina (hornos, vitro, más comidas en casa)
🔥 La calefacción, especialmente si hay frío
🏠 Pasar más tiempo en casa: más duchas, más electrodomésticos, más horas de uso
Las luces están muy lejos de ser las protagonistas del gasto energético navideño.
Un consejo fácil (sin renunciar a nada)
No hace falta complicarse ni vivir a oscuras para ahorrar:
-
Enciende las luces cuando más se disfrutan
-
Apuesta siempre por LED
-
Evita dejarlas encendidas cuando no hay nadie en casa
Nada más.
Nada de obsesiones.
La energía está para usarla.
El verdadero problema no siempre es el consumo
Muchas veces, lo que más preocupa no es cuánto consumes…
sino no saber cuánto va a subir la factura.
Cambios de precio, subidas inesperadas, facturas difíciles de entender.
Ahí es donde se pierde la tranquilidad.
Y donde más se agradece tener una tarifa clara.
Aquí está el gustito
Disfrutar de tu casa, de tus luces y de la Navidad sin estar pendiente del contador tiene mucho que ver con esto:
-
Un precio estable
-
Sin sorpresas
-
Sin letra pequeña
-
Energía 100 % solar
Porque cuando sabes lo que vas a pagar, la energía deja de ser una preocupación
y pasa a ser lo que debería ser siempre:
algo que te acompaña, no que te quite la calma.
Y cuando eso pasa, la Navidad se disfruta más.
Sin cálculos.
Sin sustos.
Con el gustito de saber que todo está bajo control. ✨