Producir energía solar es cada vez más interesante, tanto para los particulares como para las empresas. No es casual que en 2021 la potencia fotovoltaica de autoconsumo instalada en España experimentara un incremento del 101,84 % con respecto al año anterior.
Si estás pensando en colocar placas solares, es probable que tu instalación produzca un excedente, sobre todo en los periodos durante los cuales no estás en casa o el negocio está cerrado. En ese caso, para no desperdiciar la energía, puedes optar por una batería solar.
¿Qué es una batería solar?
La batería solar es un sistema que permite almacenar la energía adicional que producen los paneles fotovoltaicos. También conocidas como acumuladores fotovoltaicos, almacenan esa energía para que puedas utilizarla en otro momento, como cuando no hay luz solar y la instalación fotovoltaica no produce energía.
Las baterías se cargan cuando produces más energía de la que consumes, como cuando no estás en casa o hay días muy soleados. En esos periodos, la energía sobrante se desvía para cargar las baterías solares y poder usarla en las jornadas muy nubladas o durante las noches.
Cinco beneficios de contar con una batería solar
- Garantiza el suministro de energía. Las baterías solares permiten aprovechar al máximo la energía que generan las placas solares ya que, en vez de desperdiciarla o verterla a la red, puedes usarla directamente en tu vivienda o negocio. Además, te asegura el suministro de energía si se produce un apagón debido a una tormenta, lluvia intensa, una gran nevada o problemas en la red eléctrica nacional.
- Mayor ahorro. Con la escalada de los precios de la electricidad, las baterías solares son más convenientes que nunca ya que te permitirán ahorrar en la factura de la luz. Consumir la energía que generas directamente con tu instalación fotovoltaica suele ser más rentable porque no pasa por la red eléctrica nacional y, por ende, no está sujeta a las tasas y recargos que se aplican. De hecho, si produces mucha energía, tener una batería solar puede ser más conveniente que optar por el sistema de compensación de excedentes, con el cual solo podrías compensar hasta el 70 % del coste de la factura ya que dicho descuento solo se aplica a la parte variable de la misma.
- Independencia energética. La mayoría de las personas que instalan placas solares terminan consumiendo energía de la red ya que su demanda se dispara en la noche, cuando el sistema fotovoltaico no genera energía. Con las baterías solares puedes almacenar el exceso de energía para utilizarlo cuando lo necesites o incluso llegar a ser completamente independiente de la red energética nacional si tienes una buena producción fotovoltaica y capacidad de almacenamiento. En la actualidad existen baterías que garantizan dos o tres días de autoconsumo sin luz solar. No obstante, aunque no llegues a cortar los cables con la comercializadora, con una batería solar podrías alcanzar un 80 % o más de independencia de la red.
- Reducir el término de potencia. Otro de los beneficios de las baterías solares es la potencia que brindan a la instalación, lo cual significa que puedes bajar el término fijo de potencia de la factura eléctrica. Por ejemplo, si tienes contratados 5 kW y puedes contar con la energía extra que tienes almacenada en la batería, podrías reducir la potencia contratada, lo cual supondrá un ahorro ulterior en tu factura de la luz. De hecho, se trata de una ventaja particularmente interesante para la industria pues a partir de los 15 kW la compañía eléctrica instala un maxímetro para registrar cada vez que el negocio sobrepase el límite de potencia contratada y aplicar una penalización nada despreciable en la factura eléctrica.
- Reduce la huella ecológica. Las baterías solares no solo aportan beneficios económicos, también son respetuosas con el medioambiente. Dado que los combustibles fósiles siguen siendo la principal fuente de electricidad, usar las baterías solares disminuirá tu consumo de electricidad de la red, lo cual reducirá tu huella de carbono. Como la energía solar es limpia, estarás contribuyendo a mejorar la calidad del aire y proteger el medioambiente.
¿Cuánto dura una batería solar?
La vida útil de las baterías solares depende de numerosos factores. En general, duran una media de 10 años, aunque hay algunas que duran mucho más y otras que tienen un ciclo de vida más corto. Su duración también depende de la cantidad de ciclos de carga/descarga y de si la descarga ha sido muy profunda o no. Por ejemplo, si se descargan continuamente a menos del 50 % su vida útil se puede reducir drásticamente, sobre todo en el caso de las baterías de ciclo bajo. Por eso conviene instalar una batería con capacidad suficiente como para que no se descargue a menudo. La temperatura ambiental es otro factor importante pues si oscila demasiado también reduce la vida útil de la batería.
Para una instalación fotovoltaica con una vida útil estimada de 30 años, la batería Monoblock es la menos duradera pues tendrías que reemplazarla seis veces. En cambio, una batería AGM se cambiaría solo 3 veces mientras que las estacionarias y de gel solo dos veces. Las baterías de litio son las más duraderas, de manera que solo tendrías que cambiarla una vez a lo largo de la vida útil de la instalación fotovoltaica.

¿Qué tipos de baterías solares existen?
En el mercado podrás encontrar distintos tipos de baterías solares, elegir la más adecuada te permitirá aumentar la eficiencia y fiabilidad de tu instalación fotovoltaica:
- Baterías Monoblock. Este tipo de baterías son ideales para las pequeñas instalaciones solares, como aquellas destinadas a cubrir el consumo de electrométricos como el frigorífico, el ordenador o la iluminación. Es un modelo sencillo y económico hecho con plomo ácido, de manera que no deben instalarse en lugares cerrados y demandan mantenimiento anual.
- Baterías AGM. Estas baterías tienen una resistencia muy baja, por lo que se recomiendan para instalaciones con corrientes muy elevadas en cortos periodos de tiempo. Se suelen utilizar en instalaciones aisladas pequeñas, como las caravanas o aquellas expuestos a bajas temperaturas. Gracias a su sistema de regulación de gases que evita las pérdidas, no demandan mantenimiento y son muy seguras.
- Baterías de litio. Estas baterías suelen ser más costosas, pero se cargan mucho más rápido y las descargas totales no afectan su ciclo de vida. Con una autosuficiencia de hasta un 70 %, suelen utilizarse como alternativa a las tradicionales baterías de plomo ácido. No obstante, suelen ser más pequeñas y seguras, por lo que pueden instalarse en cualquier lugar.
- Batería estacionaria. También conocida como batería estacionaria de gel, es bastante duradera e ideal para alimentar las instalaciones que demandan un consumo diario durante largos periodos de tiempo. Pueden almacenar una elevada carga eléctrica, son seguras y no requieren ningún tipo de mantenimiento.
- Baterías de ciclo profundo o gel. Estas baterías se parecen a las Monoblock, aunque son ligeramente más grandes. Su precio es más elevado, pero también duran entre 3 y 4 veces más ya que las descargas completas no reducen su vida útil. Se recomiendan fundamentalmente para instalaciones solares con consumos medios que se utilicen durante todo el año.
¿Cómo elegir la batería solar más adecuada?
Más allá del tipo de batería solar, para elegir la más adecuada es importante tener en cuenta otros factores:
- Capacidad de la batería. Es la cantidad de electricidad que puede almacenar la batería. Por consiguiente, se trata de la cantidad de energía que puedes acumular, lo cual se traduce en las horas que tendrás de electricidad cuando las placas solares no estén produciendo energía. No obstante, ten en cuenta que muchas baterías son escalables, de manera que puedes ir ampliando tu capacidad de almacenamiento si tus necesidades energéticas aumentan.
- Potencia de la batería. Indica la cantidad de electricidad que puede ofrecer la batería en un momento específico. La potencia está asociada al número de aparatos eléctricos que puedes conectar al mismo tiempo en tu hogar o negocio.
- Profundidad de descarga de la batería. Se refiere a la capacidad que puedes usar antes de recargar la batería, para alargar su vida útil. La profundidad de descarga de las baterías de plomo-ácido suelen rondar entre el 50 y 70 % mientras que las baterías de litio suelen tener entre un 80 y 100 %. Por tanto, si tienes una batería litio de 10 kWh, podrás aprovechar entre 8 y 10 kWh de electricidad.
- Eficiencia de la batería. En el proceso de transformación y almacenamiento de energía en la batería se producen una serie de pérdidas de energía útil al cargar y descargar el dispositivo. Cuanto menores sean las pérdidas, más eficiente será la batería. Las baterías de litio, por ejemplo, suelen ser unas de las más eficientes, con un porcentaje de pérdidas de apenas un 3 o 10 %.

Por supuesto, existen otros factores importantes a valorar, como el tamaño de la batería, la necesidad de mantenimiento o la compatibilidad con inversores pues no todas las baterías son compatibles con todos los inversores solares. Obviamente, también debes tener en cuenta el uso de la batería.
Dado que se trata del componente más caro de la instalación fotovoltaica, es importante que elijas adecuadamente. En Quantica Renovables estaremos encantados de asesorarte. Escríbenos a info@imaginaenergia.com.
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